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Pues como bien dice el título de esta entrada, voy a dedicar este pequeño espacio para informaros un poco sobre los juegos de mesa que nos han inspirado para realizar, en este caso Fast Builders; al igual que en esta entrada, seguiremos trabajando aquí para informar sobre todo lo relacionado con nuestros juegos, dónde podréis probarlos y todas las novedades e imágenes que actualicemos.

Ahora, siempre quiero pensar que todo el que se dedica a crear un juego de mesa, un libro, una película, un cómic, es porque tiene cierta experiencia en el ámbito, es decir, juega a juegos de mesa, lee libros o cómics o ve muchas películas. y esto es lo que nos da esas ideas que parten de otros productos pero que se desarrollan independientemente.

En este caso, Fast Builders toma las referencias de 3 juegos que me encantan como son Century, Splendor y Quadropolis. Con esto no quiero decir que jugar a Fast Builders sea como si jugases a alguno de los 3 mencionados anteriormente, sino que de cada uno de ellos toma algo que se ha quedado en la esencia del juego y que a veces hace que esa sensación se quede en la experiencia de partida.

Voy a pasar a mencionar lo que inicialmente toma Fast Builders de cada uno de los tres juegos de mesa. Del primero que quiero hablar es de Quadropolis; de este juego nace en mi mente la idea primigenia del tablero y también la temática y es por esto por lo que, aunque muchos me han aconsejado que cambiase la temática para hacerlo más atractivo, siempre he encontrado esta como parte del alma del juego. Esto nos lleva también un poco a la estética, pues si bien Quadropolis nos puede engañar con esa estética familiar y después encontrándonos con un euro medio fantástico; en este caso, Fast Builders no engaña, o al menos eso quiero creer, pues nos encontramos con un juego familiar, en el que la dificultad del juego solo dependerá de los jugadores a los que te enfrentes. Y este es todo el parentesco que podremos encontrar con el fabuloso Quadropolis.

Si con Quadropolis las similitudes son principalmente estéticas, con Century y Splendor nos quedamos en la esencia de la mecánica. De estos dos juegos toma sobre todo esa mecánica de contratos o proyectos, ese almacenar unas materias primas para completar unos objetivos a priori sencillos. Sobretodo nos quedamos con el acumular recursos de Splendor y con el intercambio de recursos en algunas ocasiones al igual que en Century. Hasta ahí todas las similitudes con estos grandísimos juegos.

Pero si hemos hablado de las similitudes de Fast Builders con estos juegos, también podemos ver por encima las grandes diferencias con ellos. Además de un sistema de movimiento muy diferente a todos ellos, pues nos moveremos con dos trabajadores que se desplazarán de manera ortogonal por el tablero, también nos encontraremos con una interacción que para nada podemos ver en los juegos antes mencionados; esta interacción la tendremos en el bloqueo a otros jugadores, el mover a trabajadores rivales, desplazar y alterar el tablero de juego o directamente robar y/o eliminar recursos de nuestros contrincantes.

Como he dicho antes, son muchas las similitudes que puede tener este Fast Builders con esos grandes juegos, pero no es por su similitud sino por su diferencia por lo que destaca y por lo que hace de este juego una obra única.